miércoles, 30 de enero de 2013

Si no oís, entonces leed, condenados.

LA CONDENA


Es una cuestión de conciencia despojarse de los asuntos mundanos. El trabajo es doble, la cuadratura de la realidad debe ser desinstalada. 
En la casa de las ideas no cabe, en primer orden, la acusación exógena del deseo impuesto; en segundo término, la invitación obligatoria a participar en el desenfreno del caos global.
No compramos más que lo necesario, porque de algún modo el hombre común debe sobrevivir. No producimos más que lo indispensable, ya que nosotras precisamos lo esencial.
Son pocas nuestras palabras porque VIVIMOS la VIDA sin discusiones. 
Nuestras ideas no son las ideas del mundo actual. Nuestras bocas no hablan a los oídos de quienes nos rodean. Somos microcósmicas sin aspiraciones ultraterrenas; no obstante nuestra prioridad es la conservación del mundo aunque el mundo parezca condenado.
La CONDENA reza muerte, despojo, esclavitud, ceguera axiológica, avaricia, poder, DINERO, velocidad, depredación, egoísmo tórrido y política.
Antes que nada SOMOS ECOLÓGICAS. Somos nuestra propia casa y la extendemos a las cuatro direcciones. Llevamos nuestra pureza sobre las BICICLETAS y cruzamos la nata de humo y el estrépito de los automovilistas como la luz de las estrellas que se cuela por la lápidas cuarteadas.
Muchos han querido cambiar al mundo... NECIOS. Ni siquiera sabéis lo que es el mundo. Ahora mismo podríais darnos, cada uno de vosotros, una definición única y discreta de lo que es el MUNDO...
NOSOTRAS pretendemos mantenerlo. Y, aunque no haya retorno, con la energía de nuestras casas espirituales y los músculos de nuestras piernas, damos paso al MOVIMIENTO SANADOR.
Contemplamos, con absoluta tristeza, a los responsables de un estado de cosas que quizá la próxima generación no pueda revertir.         

MAMÉN

martes, 29 de enero de 2013

INVOLUCIÓN

Nuestra experiencia diaria sobre la BICICLETA nos dota de una objetividad más dura y sólida que la de las estadísticas, los estudios de doctorado, las encuestas, las ciencias y otras cosillas que pululan por el mundo consumiendo el dinero de los contribuyentes.

Es por eso que afirmamos sin temor al hierro lo siguiente...

LOS SERES HUMANOS URBANOS sobre automotores y muchos otros sin ruedas HAN PERDIDO LAS CAPACIDADES TÍPICAS, NATURALES E INHERENTES QUE NORMALMENTE SE APRENDÍAN A LA PERFECCIÓN SIN NECESIDAD DE NINGÚN MAESTRO.
A SABER:

-Caminar sin poner en riesgo la vida.
-Reaccionar al peligro de manera rápida y eficiente.
-Respirar de acuerdo a la situación del hic et nunc.
-Hacer contacto visual.
-Convivir.
-Subirse a un árbol.
-Correr con soltura sin parecer una animación japonesa de TORTA AHOGADA
-Hablar.
-Pensar dentro de los límites del SENTIDO COMÚN (eso es mucho pedir en el siglo que nos tocó vivir).
-Sonreír.

EN FIN, vivir la vida desde adentro y con la química de la felicidad natural con la que nace cada BEBÉ.

MAMÉN