miércoles, 25 de enero de 2012

Las MALAVENTURANZAS


Las  MALAVENTURANZAS de los automovilistas
TEXTO CANÓNICO de las REVERENDAS MADRES CICLISTAS
Traducido del tapatío al tapatío por Nuestra Veneranda Madre Sor Felipa Encarnación de Uñas  Elefantinas

Malaventurados los automovilistas porque no saben lo que es tener buena circulación.

Malaventurados los que siempre quieren llegar rápido y piensan que su causa es la única importante en la ciudad, porque ignoran que en verdad son un comino en medio del estiércol, un pedazo de caca en el drenaje, una ladilla en los genitales de un hipopótamo.

Malaventurados los que piensan que pasándose la preventiva o la luz roja llegarán más rápido a su destino, pues no saben que dos cuadras más abajo se empelotarán en el embotellamiento. Estúpidos.

Malaventurados los simples de mente, porque son PENDEJOS y  compran automóviles creyendo que con ello serán más exitosos, se verán mejor y conseguirán más conquistas sexuales.

Malaventurados los que viven a cinco, seis o siete cuadras de su trabajo y toman el coche para transportarse, pues serán los primeros en sucumbir cuando llegue la gran sequía.

Malaventurados los automovilistas de sexo femenino que  van maquillándose mientras conducen y ponen en riesgo la vida de peatones y ciclistas; detrás de esa máscara hay una chuleta cruda recién sacada del congelador.

Malaventurados los que dan cualquier tipo de vuelta sin hacer señales de ningún tipo ni dar prelación de paso a peatones o ciclistas, pues un día atropellarán a su puta abuela.

Malaventurados los automovilistas que van hablando por el celular mientras conducen, pues no se dan cuenta que en ese momento CICLODIOS mueve todos sus poderosos hilos para proteger a los ciclistas y a los desventurados peatones de algún percance irresponsable por culpa de una plática estúpida y superflua que siempre podrá esperar.

Malaventurados los automovilistas, ya que contaminan y con cada mililitro de gasolina quemada contribuyen al deterioro de nuestro planeta, única casa real en la que nos consta que podemos vivir. CicloDios les mande cáncer fulminante.

Malaventurados los que, en general, tienen automóvil, pues gran parte del dinero que ganan se esfuma en pagar seguros, taller, afinación, tenencia, gasolina y cristalazos así como robo de autopartes. Nunca sabrán para quién trabajan ni a quién alimentan ni a quién le lamen los tanates.

Malaventuradas las instituciones ecargadas en GDL de ver por el bien común, pues es claro que el dinero incontable que en sus arcas cae se vuelve beneficio de unos cuantos o, en el peor de los casos, en apoyo a los automovilistas.

Malaventurados los que prefieren tener un coche último modelo que una casa digna, pues  verán reducido el tamaño de su pene en el Infierno.
Malaventurados los que son mujeres, porque suelen estar malditos con grandes copetes y camionetones asesinos que el perverso destino les ha disfrazado de estatus. Arderán en el octavo círculo y sus hijos imbéciles les sacarán los intestinos.

Malaventurados los taxistas y todos los que utilizan este “servicio”, ya que no hacen sino mantener un círculo viciosos en donde se genera más violencia, abuso y contaminación.

Malaventurados los que invaden el paso de zebra mientras el semáforo está en alto, pues una mano peluda invadirá de la misma forma el coño de su puta madre.

Malaventurados los güevones que se estacionan en doble fila o sobre las escasas ciclovías de la ciudad. A ellos, como a casi todos los automovilistas, les auguramos un futuro grasoso  y diabético.

Más malaventurados los que se estacionan en esquinas y tapando rampas, pues  no merecen ninguna consideración al no tomar en cuenta más que sus propios intereses de primates. Se les volteará el ano.

Hipermalavanturados los que se estacionan sobre la banqueta, porque no tienen ni siquiera la categorización mental de la división natural y necesaria de la ciudad en espacios vitales e importantes para cada quien según su modo de moverse. Dios sea testigo de que uno de sus hijos o amantes muera a causa de un imprudente tal.

MALAVENTURADOS, pues, los automovilistas.

Tengan todos mala muerte.

Perezcan ellos, antes de que acaben con el mundo.

Mamén

1 comentario:

  1. Solo una pequeña correción dios va con minúscula, ya que es sustantivo.

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