Caput primus. De lo que es.
No pienses que el mundo es porque lo conoces dentro de tu mente y tocas una
papa cruda. Tu mente sabe que se trata de una papa cruda que asume como
existente en el mundo; sin embargo, no es más que la representación
simbólico-semántica de tal papa cruda la que hay en tu mente. Por eso, la papa
cruda te parecerá desagradable, buena o indiferente. En realidad, la papa es de
otra forma en el mundo y tu relación con ella es relativa y está condicionada
por tu biosustento y su condicionamiento psico-simbólico-cognitivo.
Y, ¿qué tal si hueles una olla
con frijoles en cocción? Seguramente pensarás en la realidad de un plato con
tales leguminosas acompañando tu comida. Sentirás en tu boca el sabor cálido y
el caldo que baja por tu garganta. Confundes la realidad con el tiempo, que no
existe. Mientras tanto, los frijoles en la olla son ajenos a todo lo anterior.
Así, como arriba hemos
ilustrado, sucede también con la mayoría de las cosas y de los casos.
Todos los días abres los ojos,
sientes el espíritu de la mañana y su frescor, humedad, sequedad o calor según
la zona del planeta en la que vivas. Inmediatamente subjetivizas, es decir,
procesas los fenómena, interiorizas el
efecto de los fotones, así como el de la temperatura y el grado de humedad; y
entonces bañas todo lo anterior con tu estado anímico y tu esencia espitirual e
individual: ya sea que sonrías, gruñas, te entristezcas, te quejes, brinques
animoso de la cama o simplemente vuelvas
a cerrar los ojos con indiferencia.
Como todas las personas, tú
tienes muchas cosas que hacer durante el día. Y es inevitable que pienses que
lo más importante durante el día es, precisamente, tu agenda.
DICTADO A: el ser humano es por
esencia EGOÍSTA.
DICTADO B: si en algún momento de nuestra evolución lo
social fue el pilar principal de la sustentabilidad, hoy es una simple fachada
acartonada.
DIGRESIÓN A: no creas que las
personas trabajan para los demás, ni que piensan en los demás, ni mucho menos
que desean fervorosamente construir un mundo mejor. Son farsantes y alimañas.
Son comemierdas maquillados ora con buena ropa, ora con un equipo
mercadotécnico, ora con prestigio, ora con dinero, ora con retórica... Ergo,
duda siempre en lo más profundo de tu ser de políticos, maestros, benefactores,
religiosos, padres de familia, líderes sociales, candidatos, rectores, monjas
(salvo las REVERENDAS MADRES CICLISTAS), jefes de sindicato, empresarios
comprometidos, humanistas, filósofos, artistas, literatos, críticos y así ad
infinitum.
Así que, PIENSA, si el ser
humano es egoísta y sólo es bueno para subjetivizar la realidad externa y
tergiversarla para sus propios fines, entonces, ¿qué es lo que ES?
Tomemos, por ejemplo, el caso de
los automovilistas: para ellos lo que Es se resume a la adecuación de su
realidad reconstruida a través de la subjetivación en función de su agenda
diaria. No importa ni siquiera lo que
pueda ser un obstáculo o un estorbo en el camino: peatones, ciclistas, señales
de tránsito, educación, dignidad, cortesía, etc. Hemos comprobado, luego de
nuestros viajes misioneros por el orbe entero, que en ciertos países los
automovilistas respetan los reglamentos
de tránsito y se comportan de una manera apropiada: ES UNA FARSA. En el fondo
de su alma quisieran pasar por encima de todo, porque su agenda es lo más
importante; sin embargo, están coaccionados por autoridades vigorosas y
eficientes que doblegan el egoísmo. No obstante son la misma MIERDA. Muy pocas
personas actuarán según otros principios.
COROLARIO adyacente: no hay
PRISA que valga la pena.
Entonces, parece que lo que Es
es lo que cada quien configura en su sistema
simbólico-actoral-psíquico-lingüístico. Pues tal parece. No obstante, esta
realidad es superflua, vacua, no lleva a ningún lugar y no aporta nada al
mundo.
Lo que tú y todos piensan que
Es, en realidad es una apariencia.
Lo que Es es, en verdad, algo
redondo, algo sin tiempo, algo sin prisas
y más allá de nuestras configuraciones.
Hay muchos obstáculos para penetrar en ELLO que Es. Muchos pensadores
han vencido la mayoría de dichos obstáculos, pero ninguno el más complejo y
evidente de todos: EL OBSTÁCULO LINGÜÍSTICO y eso no podemos ni debemos
explicarlo nosotras.
Lo cierto es que pedalear la
bicicleta acerca al ser humano a otra realidad, a otra conciencia de las cosas,
a otro ritmo, a otro lenguaje. Y esto impone la gran mayoría de los obstáculos
que pueda desear un verdadero guerrero.
Después de que restañas el
sudor, mientras subes las escaleras del
convento cargando la bicicleta, llega a tu olfato el olor de los frijoles en
cocción y, entonces, sabes que son simple y sencillamente frijoles en cocción.
Sin palabras. Sin sentimientos. El puro y frío saber de saber.
No hay comentarios:
Publicar un comentario